Mitos y verdades sobre los e-cigarrillos February 11 2019

El cigarrillo electrónico, también llamado e-cigarrillo, es un dispositivo impulsado por una batería que simula la experiencia de un cigarro común. Contiene vapor de nicotina sin alquitrán, el cual puede ser medido en cuatro niveles por la persona para controlar su consumo. Por lo tanto, no suelta humo, ni produce olores desagradables.

¿Cómo está compuesto un e-cigarillo?

Constan de un reservorio que contiene el líquido, un atomizador que lo calienta y genera el vapor, un sensor o botón que registra cada vez que el usuario inhala, y una batería junto con su cargador.

El usuario activa el atomizador a través de inhalación o pulsando un botón, dependiendo de las características del dispositivo. El atomizador calienta el líquido en el depósito y crea un vapor de humo. De este modo, simula la experiencia de fumar sin la combustión, ni la inhalación de gases nocivos.

Inicialmente, fueron producidos por organizaciones pequeñas. Entraron al mercado chino en 2003 y al occidental en 2006, sin regulaciones o restricciones gubernamentales.

Rápidamente ganaron popularidad, sobre todo entre los jóvenes, y las grandes empresas tabacaleras vieron esto y adquirieron las patentes. Actualmente, los cigarrillos electrónicos son producidos en masa.

Pero su auge también trajo consigo numerosos rumores sobre si en verdad los e-cigarrillos eran beneficiosos o no para la salud.

Mitos

  • Los cigarrillos electrónicos dejan un mal olor en la boca.
  • Los cigarrillos electrónicos no sirven para que una persona deje de fumar.
  • Los cigarrillos electrónicos son dañinos para el ambiente.
  • Los cigarrillos electrónicos son peligrosos.

Verdades

  • El cigarrillo electrónico es bueno para la salud bucal, puesto que no genera mal aliento en la persona, típico de los fumadores, ni pone de color amarillento los dientes. Además, hay una amplia gama de sabores y olores para los e-líquidos, los cuales, en su mayoría, son agradables y suaves al olfato.
  • Sí ayuda a dejar de fumar, o incluso a moderar el mal hábito. Estos dispositivos simulan el acto de fumar, con la diferencia de que no hay presencia de combustión, ni de humo. Gracias a esto, pueden combatir de forma eficaz las adicciones físicas y psicológicas que el cigarro produce. Además, reduce las posibilidades de recaídas porque compensa la ausencia de tabaco.
  • Una de las ventajas de los e-cigarrillos es que son eco-amigables, porque expide vapor sin contaminantes, no produce cenizas y tampoco quedan las colillas.
  • Por ser un dispositivo electrónico, sí puede presentar fallas. Pero eso no lo convierte en un producto de alto riesgo para la integridad física del cliente. Lo importante es saber cómo funciona para poder evitar cualquier inconveniente.